Historias para no dormir

Hoy está siendo un día de esos en los que es mejor no levantarse de la cama, en los que las cosas van yendo mal según pasa el tiempo, aumentando progresivamente sin que tú puedas hacer nada por detenerlo.

Me he despertado con el ruidito de música china del despertador de mi móvil, algo nada agradable de oir, sobre todo con el frío que hace en la calle y lo bien que se está en la cama. Con los ojos parecidos a los de un gato recién nacido hago un esfuerzo por levantarme y distingo algo en la lejanía, unas luces parpadeantes como las de un faro. Es la mierda del cablemodem de ONO, que durante la noche ha dejado de funcionar y ahora no consigue retomar la conexión. Genial. Desenchufo el artefacto, espero unos minutejos y vuelvo a enchufarle, cómo se nota que ya he hablado con las telefonistas unas cuantas veces, tengo la lección más que aprendida. Nada, sigue igual, se queda parpadeando en uno de los leds y no sigue con el resto.

Voy a lavarme y desayunar, confiando en que mientras hago todo eso se arreglará el tema o en su defecto me dará tiempo a despejarme para así poder acordarme de los familiares de quien hiciese falta con más energías. Llegan las 8.30 y la cosa sigue exactamente igual, ya me he quedado sin el servidor durante toda la mañana, porque aunque lo arreglen en 10 minutos no funcionará hasta que alguien no desenchufe y vuelva a enchufar el cablemodem y no me atrevo a que alguien de mi familia meta la pezuña entre toda la maraña de cables que hay detrás de la mesa.

El resto de la mañana es como la de cualquier otro viernes en el trabajo, de vez en cuando un momento "Office Wars" para relajar (Ya contaré en otro post qué es eso de las Office Wars :D).

Llego a casa, reseteo el modem, como, me conecto al IRC y me sorprende una maravillosa noticia ofrecida por SKyD3R: "La SGAE cobrará 11 céntimos por cada tono descargado a los móviles". ¿Se cansarán algun día de extorsionar a la gente? Yo ya me he planteado comprar los cds y dvds vírgenes fuera del país en grandes cantidades uniendo a mucha gente. Seguramente salgan al mismo precio que comprándolos aquí, pero por lo menos sé que una parte del dinero no irá a aumentar las arcas de Mamoncín y sus compinches, sino que se lo llevará un honrado transportista que hace su trabajo.

Todavía queda mucho para que acabe el día, a saber lo que me pasa esta tarde, solo sé que ahora mismo el IRC-Hispano está bailando una polka de netsplits del cagarse. Menos mal que todavía me queda Freenode 🙂