La rentabilidad del miedo

El miedo es uno de los negocios más rentables que existen, y aunque sea el factor económico el principal motor, hay muchos otros como el político y el informativo, motores que sí que nos afectan más directamente que el económico, o eso creo yo.

El Camarada comenta en un post la manipulación de los medios. Yo no creo que sea algo casual que se cometan “errores” como el citado, y aunque no conozco los entresijos completos que obtienen como resultado una noticia, sí pienso que alguien en toda esa cadena tiene que darse cuenta de esos errores por narices.

¿Cuándo dejaremos de comportarnos como ovejas? ¿Cuándo de repetir como papagallos lo que oímos? ¿Cuándo seremos críticos con todo? ¿Cuándo de ser unos ignorantes?

Yo no veo ese futuro muy cercano… Cada vez la cosa va a peor y parece como si la paciencia y el estoicismo del ser humano se hubiesen propuesto batir todos los límites conocidos. Nos hemos convertido en una sociedad de quejicas. Si algo no nos gusta, nos quejamos, se lo contamos al vecino, al primo del vecino y al amante de la mujer del vecino, pero nunca hacemos nada para remediarlo, esperamos que alguien lo solucione por nosotros. Tal vez seamos una sociedad de vagos y nos hemos convertido en ello gracias al consumismo, a tener todo a huevo. Tal vez sólo nos quede convertirnos en autómatas a los que nos digan todo lo que hacer paso por paso.

La mejor manera de conseguir que la masa haga todo lo que se le pida es convencerla de que esas cosas son por su bien para garantizar su seguridad, ante el terrorismo, las enfermedades, la delincuencia, los extremismos y un sinfín de males, exagerados para que su efecto sea lo más aterrador posible.

Y lo están consiguiendo… Con un estado de miedo constante…

Puede que en breve nos acerquemos bastante al mundo ficticio que se plantea en 1984 y que la creación del Ministerio de la Verdad no nos extrañe.

Para terminar, qué mejor final que el de la novela:

Dos lágrimas, perfumadas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano.

Un pensamiento sobre “La rentabilidad del miedo”

  1. Desde luego el Camarada ha dado en la diana hoy.

    Respecto a la primera frase, es que hoy en día lo económico, lo político y lo informativo forma una compleja maraña donde no se distingue quién es quién. Los multimillonarios se meten a políticos (e.g. Pizarro), las multinacionales informan al ciudadano de clase baja (e.g. Prisa) e influyen en la vida política (e.g. Endesa).

    Los medios actuales defienden sus intereses de clase alta, con lo cual es un poco imposible que entremos en sintonía con ellos. Por eso ya sólo leo Rebelión.org y diversos blogs, porque quiero que me informen de lo que pasa mis iguales, y no un multimillonario en una butaca.

    ¡Salud!

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