Ruta: Piedrasluengas – Peña Labra – Pico Tres Mares

Ya intentamos hacer esta ruta a principios de año pero fue imposible encumbrar hasta Peña Labra por culpa del hielo en la cara norte. Esta vez conseguimos el doble objetivo en un día en que el tiempo acompañó aunque los primeros momentos hacía mucho frío.

El puerto de Piedrasluengas cuando comenzábamos la subida

La subida se hace en línea recta, no hay camino marcado hasta una campera donde hay un bebedero para el ganado. Una vez allí hay que buscar una piedra bastante grande donde comienza la zona de escobas que tiene un hito encima. Es bastante fácil de ver y una vez hecho, sólo hay que seguir los hitos hasta la base de Peña Labra sin más dificultad. Hay otra forma de llegar a la campera, por una pista que sale cerca del pueblo de Piedrasluengas.

La silueta de Peña Labra con el sol saliendo detrás

Como la otra vez, hay que bordear toda la peña que forma la cumbre para entrar por su parte derecha. Una vez arriba hay dos puntos marcados, el geodésico y otro en el que hay una cruz. Yo creo que el punto más alto es el de la cruz aunque lo he dudado viendo los mapas e incluso allí mismo. A mí personalmente me gustan más las vistas desde Peña Labra que desde el Tres Mares, pudiendo ver la Montaña Palentina y los Picos de Europa sin ningún obstáculo delante.

En la cumbre de Peña Labra, al fondo el Pico Tres Mares, nuestro siguiente objetivo

Aunque hay nubes, se distingue el Curavacas en la Montaña Palentina

Para llegar al Tres Mares hay dos opciones. La primera es ir por la cara sur por un camino bien marcado. La otra es ir cresteando por la norte desde Peña Labra hasta encontrar el camino que va por la sur.

Foto artística del día, debe quedar muy bien como fondo de escritorio

El único tramo complicado está casi llegando al Tres Mares donde se va por un camino estrecho en el que si se tropieza y se cae al suelo, a rodar y catapúm.

Para llegar al Tres Mares desde Peña Labra se va por toda esta cornisa

Lo que más me fastidia de esta ruta es la cantidad de domingueros que van al Tres Mares subiendo por la carretera de las pistas de esquí. No sólo simplemente por estar allí sin el menor esfuerzo, sino porque no tienen cuidado de por donde van y llenan todo de mierda.

No podía faltar el momento chorras del día en la estación de esquí

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Ruta: Fuente Dé – Vega de Liordes – Tiros de Casares – Cabaña Verónica – Canal de la Jenduda

Con esta ruta se pretende dar un paseo por gran parte del Macizo Central con un circuito de un nivel no muy alto salvo en la parte inicial y la final. El comienzo se hace por los Tornos de Liordes, antiguo camino minero que sube hasta la vega del mismo nombre y que discurre haciendo zig-zag a la izquierda de El Cable. Una vez arriba, es obligatorio beber un trago en la pequeña fuente al inicio de la vega, porque encontrarla será todo un reto si es la primera vez que se va. Hay que atravesar toda la vega por su parte izquierda intentando no bajar demasiado porque al final de ella hay que tomar el camino que va hacia Collado Jermoso aunque no se vaya hasta allí. En su lugar hay que ir por una línea de hitos a la altura del Sedo de la Padierna y en dirección al Hoyo del Sedo.

El tramo para llegar a los Tiros de Casares es algo caótico en cuanto a hitos, hay varias rutas en el lugar que van hacia Cabaña Verónica y la Colladina de las Nieves. Lo que hay que hacer es avanzar por el fondo del Hoyo en línea recta y luego seguir los hitos hasta los Tiros de Casares. Nosotros lo hicimos mal y nos fuimos demasiado a la derecha, yendo a dar al paso que va al Hoyo Oscuro y a la bajada de la Canal de San Luis. Por lo tanto, a bajar de nuevo y a volver a subir.

Una vez en el paso correcto, la vista merece la pena, pudiendo ver el macizo de Peña Vieja con los picos de Santa Ana y la Torre de Horcados Rojos. El objetivo, Cabaña Verónica, también se ve desde ahí y al fondo, el Naranjo.

La vista desde los Tiros de Casares

Ese día debían haber soltado a todos los montañeros de la cueva, porque estaba todo lleno de gente. En la siguiente foto se puede ver la cima de la Torre de Horcados Rojos y forzando un poco el zoom se distinguen los puntitos de un montón de lemmings dispuestos a lanzarse al vacío :D

La cumbre llena de gente a rebosar

El resto del camino hasta Cabaña Verónica también está perfectamente marcado con hitos aunque a veces no se ven bien algunos tramos. Esta zona es mejor no caminarla si hay niebla y no se conoce porque puedes extraviarte.

Esta cornisa era divertidísima, por el lado visible unos 10 metros de caída, por el otro más de 30

La gran V que forman las montañas son los Tiros de Casares, por ahí hemos venido

La bajada desde Cabaña Verónica se hace por la ruta normal donde normalmente pueden admirarse familias inglesas que suben en chanclas y otros calzados de ese tipo, tan cómodos para la montaña. Pero en lugar de bajar en el teleférico lo haremos por la Canal de la Jenduda, por la que ya subimos hace poco pero no pudimos bajar. Lo malo que tiene la bajada es que mueves muchas piedras y puedas dar a alguien con ellas al haber tanta pendiente. Nosotros íbamos delante de un par de parejas y antes de empezar a bajar les dejamos pasar por si las moscas.

Vista de la canal desde arriba

Haciendo el canelo, salgo borroso porque estaba dando saltitos

La boca de la canal, acojona un poco

Para ser un día que no teníamos muchas ganas de andar, nos dimos una trisca buena. Sólo espero que mañana sí que tenga ganas, porque sino me muero xD

Y como despedida, la foto animal del día.

Un sapo gigante que nos asustó en los Tornos de Liordes, tan grande como un puño de camionero aragonés

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Soy un becario ICEX

En este post pretendo contar los motivos de irme de nuevo fuera de España y el proceso que he seguido para conseguir la beca Informática 2008-2009 del ICEX, por si alguien quiere también largarse.

Los motivos se remontan a hace mucho tiempo y no es que haya un momento concreto en el que lo decidiese, sino una sensación que crecía poco a poco y me decía que había que conocer mundo, porque Santander no es un buen lugar para vivir al menos hasta que tienes cuarenta años y quieres apalancarte del todo. Lo de Bélgica no fue nada más que el principio y aunque vino de casualidad, acrecentó mis ganas de marchar de nuevo. Sólo que hay un problema, Santander es la ciudad en la que he vivido desde que nací, es complicado cortar con todo así por las buenas. Aquí tengo mi vida y mis amigos, cosas que no me gustaría perder. Las becas son una especie de metadona para quitar el mono de irme para siempre.

Antes de inscribirme en la beca ICEX estuve a punto de irme a Irlanda con una Leonardo, pero no me convencía porque en esa beca es preferible ir a buscarte un trabajo por tu cuenta y tomarla como un suplemento al sueldo que ya tengas. Mi nivel de inglés no está como para conseguir un trabajo decente en Irlanda así que se impone una ayudita por otro lado.

Es ahí donde la beca ICEX entra en acción. Consiste en una primera fase de un año trabajando en una Oficina Económica y Comercial de España en el extranjero, en mi caso como informático, pero hay otro par de becas más que pueden convenir más a otra gente. La segunda fase es otro año trabajando en una organización o empresa bien en España o fuera, éso debe decidirse casi al final de la fase I.

El plazo de inscripción es de un mes, este año empezó el 10 de marzo y acabó el 11 de abril. Yo me enteré pocos días antes del cierre de la convocatoria así que entré por los pelos. Para hacer la inscripción había que pagar 30 euros.

Tengo que decir que ésto es una inversión de la que no sabes si obtendrás un beneficio, sobre todo para la gente que vive fuera de Madrid. Para realizar las pruebas de selección hay que ir allí y seguramente quedarte un día a dormir, es un constante sacadinero que muchos no están dispuestos a permitirse. Además hay gente que ya trabaja y la entrevista te obligará a pedir un día entre semana para poder hacerla.

El 26 de abril fuí al primer ejercicio, el de conocimientos informáticos, sin saber temario o lo que pudiese entrar dentro del examen. En aquél momento no entendía qué clase de beca podía ser si no podías preparar nada. Ahora sé que lo que se busca con el primer test es comprobar la experiencia obtenida por los participantes, ya sea de anteriores trabajos, de la uni (¡já!) o por cuenta propia.

Pero no acaba ahí el tema, el 24 de mayo tocaban los exámenes orales y escritos de idiomas. Realmente con el de inglés vale, pero yo me apunté también al de francés para subir algo de nota. No creo que sean excesivamente relevantes, salvo que no seas un auténtico zote y no puedas desenvolverte allá donde te manden ni por señas.

La parte más importante a mi juicio, fue la entrevista. En ella se busca conocer al futuro becario y darle el destino más adecuado de los que vayan quedando libres (sí, no se tiene opción a elegir, aunque sí que das una lista de preferencias que puede que tengan en cuenta). No hay que tomarse la entrevista demasiado en serio porque los nervios pueden jugar una mala pasada.

Después de todas las pruebas, quedé el 31 de los más de 300 que nos presentábamos, no está mal.

Y mi destino es Oslo.

Estadísticas para tracks de GPS

Ahí va una página que genera estadísticas con un archivo de track gpx como los que se pueden encontrar al final de los posts de rutas.

Está genial porque genera gráficas de ascensión total, perfiles de tiempos, distancia horizontal y lo que me parece más interesante, dibuja la ruta en Google Maps variando el color de la línea según la ascensión.

ètil para los que queremos ver nuestra progresión en montaña.

Cambio de look

Los que no me lean a través de un lector de feeds, ya habrán visto el cambio de tema en el blog. Me he decidido por NetWorker de Anthony Baggett al que he modificado unas cuantas cosas, sobre todo los colores, y al que todavía modificaré alguna cosa más.

El antiguo estilo del blog se me había quedado pequeño porque tenía una anchura fija, con lo que no ayudaba nada. Los posts se alargaban verticalmente y era muy engorroso tener que darle constantemente a la ruedecita del ratón.

Tenía el mismo tema desde 2005 y ya tocaba cambiar. Rebuscando en el pasado he encontrado cosas de las que ni me acordaba sobre la evolución de mi espacio en Internet. Resulta que, en Internet Archive, ví que hasta 2005 el blog tenía el mismo tema y yo sabía que antes había tenido uno propio. Pero claro, es que fue entonces cuando migré todo al dominio actual. Antes usaba una dirección dinámica gratuita de No-IP porque tenía montado todo en el ordenador de casa, el inmortal Pentium III. Estaba constantemente encendido, su récord creo que fue de casi un año sin reiniciar. Tenía servidor web, ftp, correo… Vamos, de todo. Coincidió la época en la que más enredé con ordenadores y tuve montado en casa un mini-servicio de hosting. Todavía recuerdo aquellas peleas con Courier y Postfix. O la cantidad de scripts en bash que hice para automatizar todo.

La verdad es que me da hasta verg