La misión

Hoy salgo a hacer el cabra por Picos durante cuatro días. En un momento en el que tengo unas ganas tremendas de estar desconectado de todo. De no pensar nada más que si el paso que voy a dar es el bueno, si el sitio donde voy a poner el pie es estable o por el contrario me iré a tomar por culo peñas abajo. Ahí va otro de los motivos por los que subir montañas, la concentración absoluta en lo que estás haciendo, olvidar el resto de cosas y poder aislarte.

La montaña es mi droga, mi forma de evadirme. Otros se dedican a beber los fines de semana hasta caer redondos, a ir al cine a ver películas que cuentan la vida de otra gente, ir a la playa a espatarrarse bajo el sol. Pero en todos esos sitios, siguen rodeados de gente que busca lo mismo que ellos. En la montaña estás prácticamente solo. Y la montaña hace que cambie tu estado de ánimo.

No podía ser en mejor momento…