Tuneando mi nueva bici

Hoy, en un mercadillo en el parque Birkelunden, me he comprado una bici, así de pum. Dentro de poco no podré usarla, pero seguro que cuando acabe el invierno le sacaré provecho. Todavía tengo que poner unas cuantas cosas con los medios tercermundistas de los que dispongo aquí, como unos guardabarros y algo en las empuñaduras porque la goma que tiene está hecha una porquería. Pero ya he puesto el sillín fijo para no tener que quitarlo y ponerlo cada vez que la encadene por ahí. Y ya sólo me queda comprar el candado para atarla a cualquier sitio. Sí, aunque los noruegos son muy civilizados, en Oslo no hay sólo noruegos 🙂

¡Mi nueva bici para recorrer Escandinavia!

El salto de agua que hay de fondo no es un pueblo perdido sino del mismo Oslo, lo forma el río Akerselva a su paso por la ciudad, muy cerquita de mi casa. Al parecer en invierno se congela, haré la misma foto dentro de un par de meses a ver si tengo la moral de ir en bici con el hielo y la nieve de la calle.

6 pensamientos sobre “Tuneando mi nueva bici”

  1. Mejor decisión no podías haber tomado. Al menos en Suecia es una gozada montar en bici, y los conductores son respetuosos y pacientes. Eso sí, lo de que te la roben es totalmente cierto, a mi ya me mangaron una! Y era chulísimia!

    Lo de que no podrás usarla en invierno es relativo. Aquí, cuando yo llegué, la gente iba en bici con nieve y hielo en la calle, y sin ningún problema…

    En cualquier caso, dudo que el riachuelo que tienes detrás se congele en dos semanas. Por lo menos tardará dos meses, aunque puede que Oslo sea más frío que Göteborg.

  2. Bueno, al menos en Suecia, las bicis son sorprendentemente caras (teniendo en cuenta que aquí se usan muchísimo), la mía me costó 1500:- (más o menos 155 €), pero es la bici absolutamente más barata que se puede comprar (es nueva, eso sí). No me sorprendería nada que en Noruega costaran más que aquí.

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