Ruta: Tåsen – Ullevålseter – Holmenkollen

Y vuelvo a la carga, en cuanto me entero que va a haber un día con buen tiempo, no puedo evitar largarme al monte, aún teniendo sólo unas 6-7 horas de luz, se pueden aprovechar perfectamente. Para lo del buen tiempo, me recomendaron una página genial para ello, en la que te hace la previsión por horas y en ella vi que a las 12 saldría el sol. Calculé estar a las 11 ya andando para que despejase estando en marcha y así fue.

El fiordo de Oslo de nuevo, esta vez lo he cazado con menos niebla

La verdad es que no tenía una ruta planeada, sí que pretendía ir más al norte de lo que había ido nunca, incluso con la bici. La idea era andar hacia el norte hasta la 1 y pico, comer los bocatas y dar la vuelta para estar de en la civilización antes de las 4, cuando ya es de noche.  Empecé a andar en Tåsen, un barrio residencial al norte de Oslo, y en cuanto vi un camino sin asfaltar me metí de cabeza en él. A las 12 del mediodía empezaron a salir rayos de sol por todas partes y a derretir la nieve de los árboles.

Camino en el bosque por el que me metí

A pesar de estar en caminos de cabras perdido por el bosque, seguía habiendo gente, así que poco a poco le voy perdiendo el miedo a ir solo, que ni por asomo se me ocurriría hacer en España. Incluso empiezo a reconocer zonas en las que ya he estado recientemente.

Este paisaje ya lo he puesto antes en el blog

Al ir por un camino entre árboles y la nieve derritiéndose en lo alto, parecía que estaba lloviendo y tuve que aligerar el paso para salir a algun lugar más despejado aunque con la desventaja de ser una romería de noruegos. Lo bueno es que aquí también se aplica la ley de la montaña y todo el mundo se saluda, incluso te puedes echar una charla con los noruegos. No sería algo tan extraordinario si en la vida diaria te saludases con el vecino en las escaleras de casa, algo que no hacen normalmente.

El lago Sognsvann desde su parte más al norte y al contraluz

Una vez en Sognsvann ya conocía el camino, pero fuí aun más rápido para poder ir lo más al norte posible. A pesar de ir rápido, no pude evitar pararme para contemplar el lago que dejaba a la izquierda y sacar algunas fotos.

Fotaza donde las haya, tengo que enterarme de cómo se llama este lago

El mismo lago pero con modelo 😀

Cerca de Ullevålseter, la capa de nieve era más espesa, pero afortunadamente habían pasado unos cuantos esquiadores y andar por su huella era mucho más fácil. Estoy deseando que caiga un poco más de nieve para poder ser uno de ellos.

Las marcas en la nieve que van dejando los esquiadores de fondo

Y llegué a Ullevålseter, el primer refugio de montaña noruego que veo. Supongo que sea de los más grandes porque la zona está bastante concurrida.

El refugio de Ullevålseter, hasta arriba de gente

Para la vuelta quise ir hacia Frognerseteren, y lo estuve haciendo durante bastante rato, al menos yo seguía los carteles en esa dirección.

Como decía Macario: ¡¡¡Qué-contenton-toy!!!

Pero no sé exactamente en qué momento, dejé de ver los cartelitos de marras y cuando pude orientarme un poco, aparecí en Holmenkollen, el sitio al que subí con la bici no hace mucho, bastante más al este de mi objetivo.

El fiordo desde otra perspectiva

Y otra vez más el fiordo, qué pesado que soy

Lo bueno de Oslo, es que nada más salir del bosque, siempre hay parada de metro para volver al centro. Con los pies caladitos, la calefacción del metro me hizo revivir, lástima que todavía quedase un trecho andando hasta casa. Mis pobres botas ya están para el arrastre y cinco horas de andar por la nieve no hay Gore-Tex que lo resista.

Este post va dedicado a Nino, por darme envidia el otro día con las fotos que me pasó de Tresviso. Qué rencoroso que soy 🙂

Descargar track

2 pensamientos sobre “Ruta: Tåsen – Ullevålseter – Holmenkollen”

Los comentarios están cerrados.