Gracias, capitalismo

Gracias, capitalismo. Por ser como eres y arroparnos en tus dulces brazos durante tanto tiempo. No tengo nada más que agradecimientos hacia tí por todas las cosas buenas que nos has impuesto.

Gracias, capitalismo. Por un estilo de vida egoísta en el que el “yo” es lo importante. Un “yo” que no tenga remordimientos a la hora de consumir por consumir, aunque sean cosas que no se necesiten, pero que nos has dicho que con ellas seremos más felices. Y lo somos. Te seguiremos haciendo caso sin dudar, porque al fin y al cabo, ¿cuándo nos has fallado?

Gracias, capitalismo. Tú tienes la verdad absoluta. Todo el mundo te venera porque eres el sistema menos malo según se comenta. Jamás se me ocurriría contrariarte, ¿cómo podría ir a contracorriente de tanta gente que te apoya en el planeta?

Gracias, capitalismo. Por haber hecho de nosotros la que dicen es la generación mejor preparada de cuantas ha parido España. Una lástima que nada más empezar en el mercado laboral hayamos tenido que vérnoslas con contratos basura, sueldos de risa y la generación de jefes más incompetentes que se haya visto jamás. Pero tú no has tenido nada que ver con ésto, ¿no?

Gracias, capitalismo. Por permitirnos conocer mundo al no darnos oportunidades decentes en nuestros lugares de origen. Menos mal que estabas tú ahí para que no nos estancásemos cerca de nuestras familias y amigos.

Gracias, capitalismo. Porque ahora la crisis nos dará la oportunidad de avanzar profesionalmente. Eso sí, tendremos que ser pacientes durante algunos meses hasta que las aguas vuelvan a su cauce y mientras tanto, permitir el todo-vale para salvar a las empresas de la bancarrota.