Oslo Sentrumsløpet

A finales de abril participé en una carrera de 10 kilómetros que discurre por el centro de Oslo, la Sentrumsløpet. Era la primera vez que corrí­a una 10k y no me sentí­a muy preparado para ello. Estoy acostumbrado a la larga distancia, a llevar ritmos bastante cómodos y a aguantar corriendo durante muchas horas. Además no habí­a empezado a entrenar en serio hasta hací­a relativamente poco tiempo. De todos modos mi objetivo era hacerlo en 40 minutos aproximadamente, que no es una mala marca.

El alcalde de Oslo a punto de dar el pistoletazo de salida

El alcalde de Oslo huyendo de la estampida

Fuí bastante optimista con los cálculos porque desconocí­a el perfil de la prueba y no sabí­a que la primera mitad es todo cuesta arriba. A eso hay que sumarle que aunque habí­a distintos grupos que salí­an distanciados dependiendo del tiempo que iban a hacer y yo me puse en el correcto, delante mí­o habí­a muchí­sima gente haciendo tapón. Y la primera parte del recorrido no te permití­a adelantar por lo estrecho del mismo. Fue a partir del segundo kilómetro cuando ya pude tener un ritmo más ligero, aunque eso sí­, con las pulsaciones disparadí­simas. Corrí­ prácticamente durante toda la prueba por encima de mis pulsaciones máximas, aunque es posible que no estén calculadas correctamente porque no deberí­a haber aguantado tanto tiempo.

Conseguí­ terminar en 45 minutos y por el camino vi a mucha gente resoplando, parándose y hasta devolviendo. La gente no conoce sus lí­mites…

En la meta habí­a agua y bebida energética, aunque estaba rebajadí­sima con agua y apenas tení­a sabor. No hubiesen estado de más unos plátanos para después. Para lo que cuesta la carrera, deberí­a haber eso como mí­nimo. Entregaban una medalla a todos los que llegasen.

Podéis ver todas las estadí­sticas en esta página.