Velebit Ultra Trail 2013

Durante mis pequeñas vacaciones en Croacia, participé en una carrera de montaña dentro de los límites del Parque Natural Paklenica que forma parte del macizo Velebit. Se trata de una zona montañosa muy cercana a la ciudad de Zadar desde la que se tiene unas vistas increíbles del mar y las cercanas islas. La salida de todas las modalidades se hacía desde Starigrad, un pequeño pueblo de los muchos que hay cercanos a la costa y que viven del turismo mediante diversos campings, hoteles y resorts.

Mi idea inicial era participar en la carrera de 50 kilómetros, pero por una lesión de periostitis que me ha tenido parado durante toda la primavera, decidí que era más recomendable participar en la de 12, puesto que a pesar de estar recuperado, no había entrenado lo suficiente.

Tengo que decir que la organización de la carrera era bastante mala. Casi toda la información que había en su pobre sitio web estaba mezclada con la de ediciones anteriores y apenas había nada para las distancias inferiores, únicamente para la de 100 y 50 kilómetros. A pesar de no saber muy bien dónde íbamos, una carrera de 12 kilómetros, aunque fuese por el monte, no debería tener una gran preparación, pero se agradecería tener un perfil o una ruta marcada que fuese aproximadamente exacta.

Llegamos a Starigrad la víspera de la carrera dispuestos a escuchar lo que nos decían en el informe de carrera, que fue más bien poco, o mucho según se mire. Allí descubrimos que la carrera iba a ser sin marcas durante la ruta y en autosuficiencia, sin ningún tipo de avituallamiento. Vamos, una carrera de orientación de las de toda la vida. Solo nos dieron los nombres de los puntos donde iba a haber un perforador para marcar las tarjetas que nos proporcionaron. Además, era obligatorio llevar un kit de primeros auxilios con vendas, gasas y demás cosas de ese tipo. Y yo no tenía ni una triste mochila. La opción sería llevar esas cosas en una bolsa de plástico y cargarlo en el bolsillo del pantalón.

La salida era a las 7 de la mañana, con lo que hay que imaginarse el madrugón que tuvimos que darnos para desayunar con tiempo suficiente. El reparto del kit fue muy extraño, yo llevaba vendas en una bolsa como para momificar a Tutankamón, pero no creo que eso hubiese ayudado mucho en caso de problemas. Solo una persona comprobó que llevase una bolsa con algo para entrar a la zona de salida, dentro podía haber llevado piedras porque nadie miró su contenido. Otro fallo de la organización.

Participantes Velebit Trail

Corredores listos para la salida

Ya que tenía que cargar con las vendas, me animé a llevar el móvil para sacar alguna foto por el camino. Me iba a tomar la carrera con mucha tranquilidad. La salida era conjunta para las distancias de 12 y 27 kilómetros, por lo que nos juntamos un buen grupo de gente con unas ganas terribles de que diesen la salida. Hice un ovillo con la bolsa y la metí en el bolsillo trasero procurando que no se moviese demasiado por el trote. Con el pistoletazo de salida empezamos la marcha dándome cuenta que los únicos locos que no llevaban mochila éramos Ángel (que corría la de 27 y tenía mucho más mérito) y yo mismo.

Los primeros kilómetros discurren por una carretera con una ligera pendiente que permite ir tomando una posición cómoda antes de llegar a la zona divertida ya en pleno monte. A la derecha se encuentra el río que separa las dos laderas, nosotros subiremos por la que está más al este, con lo que la mayoría del recorrido se hará a la sombra, fue muy de agradecer teniendo en cuenta que siendo la hora que era, ya superábamos los 25ºC.

Río en Velebit

 La estampa del río en algunos puntos era muy bonita

Al cabo de unos cuatro kilómetros, se acababa la parte cómoda, había que cruzar el río, abandonar el camino principal y empezar el ascenso hacia Jurline, donde estaba el primer punto de control. Era en esa zona donde se empezaba a vislumbrar el mar y el paisaje tan bonito del Parque Natural. También es donde varios corredores a los que adelanté, me preguntaban de dónde era y si no llevaba mochila ni agua.

Paklenica desde Velebit

Las vistas del Mar Adriático

Yo seguía a mi ritmo bastante cómodamente, sacando alguna que otra foto. Iba confiado porque había metido el track de la carrera aproximada en el GPS, pero no puse los puntos de control porque los desconocía. Así que me salté el primero sin darme cuenta. Saqué una última foto porque a partir de ese momento ya me olvidé de que llevaba cámara.

Velebit

Foto tomada desde algo más adelante de Jurline

Alcancé a otro corredor del que más tarde me enteré que era el primero y bastante mosqueado le pregunté dónde estaba el primer punto de control. Cuando me señaló la dirección desde la que yo venía, casi me caigo de culo. Di media vuelta y me crucé con todos los corredores que había pasado anteriormente hasta llegar a Jurline. Corrí como alma que lleva el diablo para encontrar el perforador y volver sobre mis pasos. Adelanté de nuevo a toda la gente con la que me crucé y llegué al siguiente punto de control (Mala Mocila) con el corazón saliéndome por la boca, todo esto cuesta arriba.

A partir de ese momento todo era bajar por camino muy estrecho una canal arbolada que te reventaba los cuádriceps, empecé a echar de menos tener que subir todo el tiempo. Con la velocidad de la bajada, no vi un pequeño desvío y de nuevo me perdí bajando más de lo necesario. Mucho más de lo necesario. Todo ese trecho que descendí lo tuve que subir otra vez y estando desfondado como estaba, deseaba llegar a la meta cuanto antes. Bebí agua del río que discurría al lado del camino para tomar un gel y seguí hacia arriba como pude. Al llegar a meta tomaron nota de mi dorsal y del tiempo que había hecho, muy próximo a las 2 horas y me dispuse a descansar durante un rato mientras charlaba con algunos croatas que iban llegando. Allí me enteré que había llegado el tercero de entre los hombres a pesar de haberme perdido en repetidas ocasiones. Me dio la impresión que los croatas habían ido a dar un paseo por el monte en lugar de a una carrera, pero cada uno tiene su manera de participar.

Como el recorrido finalizaba en mitad del Parque, había que recorrer a pie el camino hasta la entrada por un sendero durante unos cuantos kilómetros extra.

Fue una carrera muy divertida en la que la mala organización fue compensada por el buen ambiente entre los participantes y el increíble entorno que nos rodeaba. Otro lugar que anoto en mi lista de sitios a los que volver.

Clasificaciones de la carrera

Estadísticas de la carrera

2 pensamientos sobre “Velebit Ultra Trail 2013”

  1. Viendo la clasificación parece que los 4 últimos se han echado una siesta a mitad de camino jajajja
    Echo en falta en la crónica alguna foto tuya con el dorsal y la bosa de plástico jeje, aunque también podías haber puesto cualquier otro, no sé, quizá de alguna tienda de campaña gris jajajaj

    Enhorabuena por el reto 😉

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