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Sobre la crisis de marras

Mira que no quería hablar sobre la crisis, porque es tan sencillo saber cuál es el problema y sobre todo cuál es la solución. Pero este post ha hecho que por fin suelte todo lo que vengo aprendiendo de distintos textos y documentales desde que se destapó todo.

Un sistema basado en la deuda y en el beneficio continuo no puede ser nunca un sistema sostenible. Tiene que reventar por algún sitio tarde o temprano. Copio una frase vista en Halón Disparado de Kenneth Boulding, un economista, que explica bastante bien lo que quiero decir: “Cualquiera que piense que el crecimiento exponencial puede continuar indefinidamente en un mundo finito tiene que ser un loco o un economista”.

Monedas

El sistema capitalista está herido de muerte, sólo es cuestión de esperar a que los “dirigentes” del planeta se den cuenta de ello y dejen de retrasar lo inevitable. Que dejen que el sistema se caiga por sí solo y veamos qué pasa. Cuando haya millones de parados en el mundo y la gente en el tercer mundo empiece a pasar hambre y morir, veremos en qué desemboca todo. Puede que parezca algo cruel y dicho sin pensar, pero aun así hay muchas personas al día que mueren de pobreza o pierden su trabajo y nadie se preocupa por ellos más allá de un “qué lastima que el mundo esté así”. No creo que sea algo apocalíptico y si lo fuese, es justo y necesario. ¿Hasta cuando podía durar una etapa de superdesarrollo, abandono del Medio Ambiente, desinterés por el prójimo y desconfianza? Sería un simple correctivo natural y lógico.

No creo que la caída del capitalismo sea tan grave como nos la venden, sólo habrá que confiar en el ser humano y puede que lo que salga, sea algo bueno para todos. Está claro que siempre habrá gente que  intentará aprovechar el momento de debilidad para llevarse el control. Véase con gobiernos militares. Pero no creo que el primer mundo esté dispuesto a dejarse controlar hasta tal extremo. Y si está dispuesto, es que se merece eso y mucho más.

Para acabar, la recomendación del día.

Zeitgeist es un movimiento que ha producido un documental dividido en dos partes. Es algo espeso, pero no para de decir verdades como puños. Puede parecer un poco conspiranoico, pero si te quedas con la esencia, sacas bastantes cosas en claro. Mariano puso las dos partes en su blog además de una pequeña reflexión, con la que no estoy excesivamente de acuerdo. Estima que la sociedad final a la que propone llegar el documental es algo parecido al socialismo y a mí sinceramente no me lo parece, sino más bien sería una civilización anarquista. Recomiendo ver los dos vídeos íntegros aunque a veces sean algo pesados, pero de verdad que merecen la pena. Además del documental, en el enlace anterior al blog del Camarada, hay otro vídeo que explica más extensamente el origen del dinero, esa cosa que todos manejamos y que yo hasta hace poquito no sabía de donde salía.

Jubilarse o morir

Hoy toca lección de estadísticas y de comparación de fuentes periodísticas.

Tenía un borrador medio hecho sobre este tema desde hace varios meses y al fin voy a finiquitarlo, porque ha habido una noticia estos últimos días que ayuda a completarlo.

La noticia es la publicación de los resultados de una encuesta que se realiza todos los años, pagada por la Comisión Europea y denominada SHARE (Survey of Health, Ageing and Retirement in Europe). No me he leído los resultados como tal, sino la nota de prensa publicada por la gente del proyecto, que más o menos tendrá un resumen bastante exacto del tema. Yo voy a resumir el resumen, a riesgo de cometer errores…

Los resultados pretenden mostrar las diferencias de la población de más edad entre los distintos países de la UE que han participado en la encuesta. Se distinguen dos grupos bastante diferenciados, como son la zona Norte y la Sur. Y para rizar el rizo, separa esas diferencias en cuanto a cuatro aspectos de la vida cotidiana: salud, empleo, familia y sociedad, y estado económico.

  • Con respecto a la salud, los europeos del Norte son más sanos que los del Sur, pero éstos viven durante más tiempo. Las personas con educación son más activas que las que no tienen estudios, que tienden a padecer de obesidad. Y el alto estado socio-económico hace que seas menos propenso a la depresión.
  • En cuanto al empleo, las personas con mejor salud, se jubilan más tarde. Hecho que también se produce cuando los trabajadores están en un entorno agradable durante su vida laboral pre-jubilación.
  • En lo referente a la familia y sociedad, los mayores de 65 pasan más tiempo con la familia, sobre todo cuidando nietos. Hay más voluntarios en la Europa del Norte que en la del Sur.
  • El estado económico no lo entiendo muy bien, pero creo que quiere decir que la desilgualdad en el consumo es más baja que la desigualdad financiera. Es decir, que aunque tengas poco dinero, sigues dejándote las perras…

De todo esto se deduce que la gente en el Norte de Europa vive menos tiempo que los de la Sur, pero tienen una mejor calidad de vida al estar más sanos y ser más ricos.

Ahora paso a comentar lo que dos medios de comunicación dicen sobre este informe:

El artículo de Europapress es el más cercano al texto original, pero con un par sueltan que los países del Sur deben mejorar sus sistemas geriátricos para asegurar que no sólo las personas vivan más, sino que su calidad de vida mejore.

Pero lo de La Vanguardia (a su vez extraído de EFE) ya es de risa, sostienen, y cito textualmente: “Vemos que las personas que se jubilan pronto, durante dos años parecen satisfechas, pero pasado esos dos años se observa un deterioro de su salud y también de su satisfacción, que tiene que ver con la pérdida de sus redes sociales, de sus círculos de amigos, muchos de ellos están vinculados con el mundo laboral” y “Observando el envejecimiento de la población, es necesario incentivar a las personas para que trabajen más tiempo, porque si todos van a vivir más es necesario extender la vida laboral”.

Así que nada, más horas esclavizados en el trabajo. Que total, ya que conseguimos vivir más, es de recibo que agradezcamos a los jefes el favor que nos hacen, trabajando más tiempo, que sino nos aburrimos… Y volvemos a lo de siempre, al Derecho a la Pereza.

Lo que no se dice en ninguno de los dos artículos es que la calidad en el trabajo influye en el tiempo de vida de la gente y puedo dar fe que uno de los motivos por el que los nórdicos viven mejor, es porque no se pasan el día trabajando de sol a sol (ahora mismo sería de luna a luna). A las 3-4 de la tarde, ni un minuto más de lo que es su horario laboral, dan carpetazo y se largan a casa o a hacer lo que les dé la gana, es decir, saben perfectamente distinguir entre la vida laboral y la personal. Creo que aquí tienen mucho más claro que trabajan para vivir, mientras que en España y los países del Sur se vive para trabajar, como algo que nos han inculcado desde hace tiempo, cuantas más horas calientes la silla, más agradecido estará tu jefe.

Y no sólo eso, en Noruega he visto a señores bastante entrados en años, practicando nordic walking asiduamente cada fin de semana. O si me remonto a no hace mucho, en los Países Bajos, a señoras también mayores, yendo en bicicleta a hacer la compra y cargar las bolsas en los manillares. Por contra tengo el ejemplo de mi ciudad natal, Santander, donde la población jubilada ha invadido el lugar y cada día puedes ver señoras bajando del autobús a las que sólo les falta un arnés, mosquetones y cuerda para hacerlo escalando o señores cruzando pasos de peatones con lentitud pasmosa con un miedo constante a ser atropellados. Puede que sea cruel, pero es una imagen bastante habitual en Santander.

No se trata de si se trabaja más, si la dieta mediterránea es mejor, si el frío hace que nos mantengámos jóvenes. Se trata de una actitud frente a la vida, de no apoltronarse en un sofá y dejar pasar los días sin hacer nada.

Enhorabuena y mis disculpas a los que han llegado hasta aquí 🙂

La teoría del redil ovejuno

Aquí va una nueva teoría después de la última sobre la correa de perro extensible. En esta ocasión se trata de la teoría del redil ovejuno.

Hace no mucho, leí por ahí que en 2008 la población urbana superaría a la rural por primera vez en la historia de la humanidad; hecho que creo que marcará un antes y un después en nuestras vidas. Sí, en las vidas de todos, incluso en las de los que estamos acostumbrados a las ciudades y su estilo de vida. Más adelante contaré en qué nos va a perjudicar, pero antes prefiero ver qué es lo que ha propiciado esta situación.

Controlar a la masa es algo cada vez más sencillo en este mundo globalizado, donde las noticias recientes dejan de serlo en pocos días, en ocasiones sólo horas. Gracias a los medios de comunicación, verdadero arma de poder de los políticos, es relativamente fácil crear temor o caos, como ya conté en otro post. Pero su verdadero poder es aborregarnos, intentar que todos vistamos igual, tengamos los mismos gustos, queramos ir de vacaciones al mismo sitio, que seamos lo más parecidos posibles los unos de los otros. ¿Por qué? Es mucho más sencillo dar un argumento que convenza a todos de una sola vez que intentar explicar algo a gentes con mentalidades distintas.

Y por fin llegamos al meollo del asunto, el control. Un control parecido al que ejerce el pastor que mantiene a las ovejas juntas dentro de su redil para que no escapen fuera de su influencia. Parecido en esencia, pero mucho más sofisticado para que las ovejas piensen que siguen libres. En nuestro caso las ciudades son el redil, el objetivo que hace que todos vayamos a comprar a los mismos sitios, comamos lo mismo, estemos hipotecados por un trocito de esa ciudad e incluso tengamos trabajos parecidos que lo único que hacen es quitarnos nuestro tiempo. Es la mejor manera de reunir a grandes masas de población, fácilmente influenciables por el poder del capital, donde esperan tener una vida más fácil, con electricidad, agua, comida en el súper, televisión, Internet, teléfono móvil de última generación, ropa recién salida de las pasarelas (¡já!). Una mísera quimera de la que se es esclavo sin darte cuenta, esclavo de la masificación, prisionero de tus propios semejantes. La libre competencia no se da sólo entre las empresas, también entre los obreros. Si hay exceso de mano de obra, los salarios bajan, es inevitable.

Fomentar la emigración a las grandes ciudades y la despoblación de los pequeños núcleos rurales es, desde hace tiempo, uno de los objetivos de los gobiernos. En el tercer mundo, se agrava aún más, las poblaciones dispersas no son forzadas a emigrar, sino a morir lentamente. Las ciudades son el medio para mantenernos juntitos, sin poder escapar, pues una vez que estás dentro, es difícil salir de ellas, en todo caso cambias a otra distinta, pero en esencia son todas lo mismo.

Con el tiempo, vivir todos masificados se convertirá en nuestra perdición. Dejará de tener ventajas. Las enfermedades se propagarán rápidamente y las curas no evolucionarán tan aprisa. El “terrorismo” podrá afectar a más y más personas.

Ya veremos en qué acaba todo.

Breves consejos para sobrevivir

Enumerados por Dráuzio Varella, un médico que prefiere prevenir antes que curar.

Me quedo con su reflexión más conocida, no sabía que fuera suya.

“En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer.

De aquí en algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con el pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven”.

Visto en el blog de Rafael Almazán, así que sigue el enlace para ver el resto de consejos.

La religión de la humanidad

No, no me he vuelto loco después de haber apostatado. Simplemente quiero comentar algo sobre una religión de la que vi una iglesia la última vez que estuve en París. Se trata de la Religión de la Humanidad y tiene varias iglesias en Francia y Brasil. Vale que cualquier cosa que lleve la palabra religión me produce tirria, pero en esta ocasión, lo dejo pasar.

Después de indagar un poco sobre ella, doy con Auguste Comte [fr], un personaje extraño, tan extraño que su verdadero nombre era Isidore Marie Auguste François Xavier Comte, y de toda esa parrafada, sólo Comte era su apellido. Al parecer, Comte fue el extremo contrario de la postura revolucionaria de Voltaire y Rousseau. Es curioso que de estos dos franceses sí sepamos algo, aunque mucha gente de oídas, y en cambio nada sobre Comte.

Lo que Comte creó fue el positivismo.

Nuestras vidas son los ríos…

Este mes está siendo especialmente siniestro, y es que hoy ha caído otra persona más de mi pueblo (ya es la tercera en febrero). Vale que eran personas mayores que ya habían tenido tiempo de vivir todo lo vivible, pero me hago la siguiente pregunta: ¿realmente hicieron todo lo que quisieron? ¿todo lo que les apetecía hacer? Creo que la respuesta es un “no” rotundo.

Muy poca gente consigue quitarse de encima el miedo al fracaso, al qué dirán. Incluso los que más liberados parecen, esconden detrás de su fachada, miedos que no quieren mostrar.

Es complicado querer remediar todo eso de la noche a la mañana, pero sin duda, cuando llegue el momento de no hacer algo por miedo, pensaré en esas personas mayores que veía de pequeño, sentadas bajo las terrazas de sus casas al sol, observando a la gente pasar. Puede que esperando lo que saben inevitable.

Muerte al alba, pero aún vivir en los corazones
de los que luchan por tus convicciones
te hace ser inmortal.
Aún se escucha tu voz resonar entre las montañas
las que años atrás fueron tus aliadas
para encontrar la libertad.

Vendaval – Muerte al alba