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La crisis de los 30

Voy a aprovechar el día de mi cumpleaños para hablar sobre la primera de muchas crisis, la famosa “crisis de los 30“. Calma, todavía no me ha dado, pero me adelanto a los acontecimientos 🙂

Es un período que suele estar comprendido entre los 25 y los 35 tirando por lo alto y en el que teóricamente dejas de ser joven. Teóricamente.

En mi opinión, no existe tal crisis, es como una especie de segunda adolescencia en la que pasas de no preocuparte por nada a tener que pensar en el futuro. Son cambios similares a los de la adolescencia pero ahora ya somos conscientes de ello, y nos asusta. Se supone que es momento de sentar la cabeza, tener un trabajo, una casa, un coche y lo más importante, una hipoteca.

Y digo yo, ¿por qué hay que asentarse?

Lo que más nos empuja a ello es el miedo al futuro y a los planes a largo plazo. Pero también la sociedad, el entorno y el reloj biológico (algo que está mucho más marcado en las mujeres).

Es una época oscura, porque mientras ves que la mayoría de amigos de tu edad se casan y hasta tienen hijos como si fuese una reacción en cadena, un pequeño grupo se resiste y salen de fiesta siempre que pueden, hasta el amanecer y se emborrachan como si tuviesen 18 años. Así que tenemos los dos extremos, el exceso de responsabilidad del futuro y la resistencia a hacerse mayor continuando con los hábitos de unos años atrás.

Yo creo que tengo la suerte de no estar en ninguno de esos dos grupos. De momento. Soy más de la opción de aprovechar y vivir el momento. Sé que ahora mismo puedo hacer cosas que hace unos años no podía y también que ahora hago cosas que en unos años no podré. Pero todo es un ciclo, cada etapa tiene sus pros y sus contras, cada momento es único para hacer una cosa en concreto.

Además, si a los 35 nos vamos a empezar a preocupar por la crisis de los 40… ¡menudo sinvivir!

De Rositas y Margaritas – Capítulo IV (Si cuela, cuela)

Dicen que Noruega tiene un índice muy alto de morosidad para ser un país en el que no hay mucha gente que pase apuros económicos y por eso son tan estrictos con las facturas, los plazos de pago y las multas por no pagar a tiempo.

Pero lo que nadie tiene en cuenta es el “pillaje” a la hora de cobrar cosas a la gente o de esos pequeños “descuidos” si no estás atento. Poco a poco mi mentalidad ha ido evolucionando desde que estoy aquí y he pasado a fijarme en absolutamente todo lo que me cobran, desde el ticket del super hasta las facturas de la luz.

Creo que todo empezó hace ya dos años, en un sitio bastante peculiar para ello, la recepción del gimnasio. En aquel entonces pagaba la cuota mensual en efectivo cada mes, que eran 430 coronas. Un día como cualquier otro, sin venir a cuento, llegué a la recepción, dije que iba a pagar el mes y la chica me dijo con una amplia sonrisa: “Son 465 coronas”. Un noruego de pura cepa, como ya comenté en un post anterior, no habría dicho ni mu, habría sacado la billetera y apoquinado como un campeón. Yo, inocente de mí, pregunté: “¿por qué?” Y ahí comenzó el primer quebradero de cabeza que hizo cambiar mi manera de ser para siempre.

La amable chica de la recepción revisó algo en el ordenador, aporreó el teclado, hizo dos o tres clicks y me dijo: “Ah, pues son 430”. Sonreí orgulloso de haberme salido con la mía. Pagué, imprimió un ticket y hasta más ver. Cuál fue mi sorpresa al mes siguiente cuando además del aviso normal del pago de la factura me llegó un aviso de impago de otra distinta con un recargo de regalo por no haber pagado a tiempo. Durante seis meses estuve yendo a pagar religiosamente la factura del mes en curso y a quejarme por recibir la de impago, que aumentaba al mismo tiempo que mi cabreo. Cuando ya me harté de ver que no solucionaban el problema y les amenacé conque me iba a borrar del gimnasio y me iría del país en breve, se avanzó un poco más. Tuve que ponerme en contacto con la agencia que estaba tramitando el impago de la factura y justificar con los tickets de todo el año que ya estaba pagada. Afortunadamente estaba guardando todos y la cosa quedó ahí. Pero me pregunto si debería haber pagado lo que me dijo para evitarme todo el jaleo. La respuesta es NO y desde entonces tengo una cruzada personal contra este tipo de cosas que me enervan a más no poder.

Otros ejemplos de este tipo son los vendedores que te ofrecen pastillas de Omega-3 para suplir la falta de luz durante el invierno, te dan una muestra y te cogen los datos. Al cabo de un par de meses te llegan a casa, dos botes de pastillas, una suscripción anual para recibir las pastillas en tu domicilio cada mes y una bonita factura por todo ello. Esto a mí no me ha pasado porque ya no doy mis datos ni aunque me prometan un contrato en propiedad de una casa firmado por un notario con sangre de unicornio.

Pero hay más. Sorpresas al llegar a hoteles por sobrecargos, en alquileres de coches, contratos de móvil… En el trabajo ya ni me meto. Cargos sin avisar aunque hubiese una propuesta firmada antes, trabajos a medio hacer, facturas sin recibir la mercancía.

Hay mil y una aventuras, y cada día, con solo salir a la calle y cuando menos te lo esperes, habrá una a la vuelta de cualquier esquina. No hay lugar para el aburrimiento en Noruega.

De nuevo en Noruega

Aunque ya no es ninguna novedad, estoy otra vez en Oslo, desde hace ya un mes aproximadamente y en un viaje relámpago que no me esperaba. Mi idea era volver el día 17 para ir a la aventura a buscar trabajo, pero al final no hizo falta y llegué con él desde el primer día. Supongo que es cierto aquello que dicen que la fortuna sonríe a los audaces.

Todo está siendo algo extraño porque el tema de encontrar piso está siendo un problema, con los precios de los alquileres por las nubes. Pero por otro lado, ya conozco el país, las costumbres, la gente y sobre todo mi gente. Así que no me preocupo en exceso, no todo me iba a salir rodado…

En cuanto al tiempo que he estado en España, también ha sido extraño. Mi intención era aprovechar la última quincena que estuviese en Santander para estar más tiempo con los míos, pero el viaje relámpago me trastocó algo los planes. Mirándolo por el lado positivo, la Navidad está muy cerca.

Así que nada, intentaré escribir más a menudo que tengo esto bastante abandonado, pero es que no tengo tiempo para mucho.

¡Abrazos a todos!

Ruta: Jito Escarandi – Casetón de Ándara – Castillo del Grajal – Collado del Mojón – Silla Caballo – Traviesas del Grajal

Aquí viene otra toma de contacto más con Picos después de la vuelta a casa. Como no podía ser, con problemas para llegar a nuestro objetivo inicial, pero encumbrando. En principio quisimos subir la Morra de Lechugales, pero al llegar a la zona, todo estaba cubierto de niebla. Llegamos a una cumbre y cuando estábamos cantando victoria, vimos la cruz de la cima en la que ponía “Silla Caballo“. Nos habíamos confundido de cumbre 🙂

Pero paso a contar la ruta paso a paso.

Salimos del Jito de Escarandi por la pista hacia el Casetón de Ándara, como tantas otras veces.

Jito de Escarandi

El Macizo Central visto desde el Jito de Escarandi

Casetón de Ándara

El refugio Casetón de Ándara

A partir de ahí, venía la parte nueva, subir por el Castillo del Grajal hasta el Collado del Mojón. Yo ya había estado en el collado hace mucho tiempo, cuando subí por la Canal de las Arredondas, pero no recordaba casi nada del lugar. A pesar de no conocer la zona, el camino es más o menos lógico y se avanza siguiendo hitos perfectamente.

Rebecos

Unos rebecos nos vigilaban desde la loma

Silla Caballo

Avanzando hacia el Silla Caballo cerca del Collado Mojón

Luego tocaba rodear el Hoyo Evangelista pasando por debajo de los Grajales. Por esa zona ya vimos que desde la cumbre no íbamos a ver nada por la cantidad de niebla acumulada. Nos adentramos en ella sin miedo y sin apenas ver. Tan a ciegas íbamos que ni siquiera nos fijamos en el desvío a la Morra de Lechugales que deberíamos haber tomado. Seguimos de frente por una arista llena de niebla en la que el bofetón si caías por algún lado era fatal.

Arista a Silla Caballo

Haciendo el tonto en la arista antes de llegar a la cumbre

Arista a Silla Caballo entre la niebla

En un momento en el que se levantó la niebla, pudimos ver la arista

El último trozo de subida hasta la cumbre es bastante fuerte, pero ya no quedaba nada y con el último aliento llegamos hasta la cruz que corona la cima. Lástima que allí descubriésemos que no era la Morra sino el Silla Caballo. Así que nos quitamos el disgusto a base de bocadillos con fundamento 🙂

Morra de Lechugales

Nuestro objetivo inicial, la Morra de Lechugales

En la niebla

Había una cantidad increíble de niebla acumulada en la cumbre

Con las mismas y pensando seriamente intentar subir a la Morra, optamos por bajar por la vertiente contraria a la que subimos, pero no sabíamos muy bien por donde llegar al Collado Valdominguero, sobre todo con la niebla que había.

Macizo Central

Vista del Macizo Central y las Vegas de Áliva

Con las mismas, bajamos por la primera canal que encontramos en la que vimos que era posible enlazar con las Traviesas del Grajal. Con alguna que otra destrepada y muchas piedras dentro de las botas, acabamos en el camino correcto y en dirección al Pozo de Ándara.

Bajando canal

La bajada por una canal sin nombre que iba a dar a las Traviesas del Grajal de Arriba

Canal de bajada

Otra vista más de la canal, esta vez hacia abajo

Valdominguero y collado

Un viejo conocido, el Valdominguero, con su collado a la izquierda

Cerca del Pozo, encontramos una mina que debía tener una profundidad increíble y puede que alguna salida al otro lado, porque se notaba corriente de aire. Si algún día voy con ánimo y un casco, puede que entre más a ver qué se cuece.

Mina

Investigando en una de las antiguas minas de blenda

Paso ahora a contar un poco de historia sobre la explotación minera en Ándara que he sacado de la web del refugio en dicha vega.

Al parecer, las vetas de mineral se descubrieron a mediados del siglo XIX y fueron explotadas hasta 1940 aproximadamente. Hubo que poner muchísimo capital para construir los accesos a una zona tan apartada y abrupta, así como para las precarias instalaciones.

Me imagino que los obreros que trabajaban en las minas fueron bastante más baratos, sobre todo por los lugares en los que vivían entre los meses de junio y octubre. El resto de meses del año eran demasiado fríos como para subsistir en Picos.

Casa de mineros

Aquí vivían los mineros que trabajaban en la extracción del metal

Una de las desgracias que ocurrieron durante el período de trabajos, fue una voladura desafortunada, que hizo que el agua del Pozo de Ándara se filtrase entre la piedra caliza y el lago desapareciese casi por completo.

Pero si hay que buscar un lado positivo, es que la red de caminos en el Macizo Oriental, es la mas extensa de todo el Parque, gracias precisamente a los mineros que allí trabajaron.

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Sobre lo que teníamos y lo que tenemos

Copio y pego un extracto de este artículo que me ha encantado sobre la historia de los sindicatos españoles.

Lo que ahora reconoce ⤽Financial Times⤝ podemos extraer lo siguiente: Es triste, para quienes lucharon contra el sindicalismo de Franco, tener que reconocer que, en 1976, los derechos individuales de los trabajadores estaban definidos y asegurados aunque haya quienes se escandalicen con el recuerdo de la verdad.

– En 1976 había 600.000 parados y treinta años después, tres millones.

– En 1976 todos los contratos eran fijos, y treinta años después la mayoría eran temporales.

– En 1976 los derechos eran consolidados y treinta años después, en gran medida, de lo que se pactase en convenio colectivo, negociado siempre a partir de cero.

– En 1976 el plus de antig

Primer día en Oslo

Ahora mismo estoy escribiendo esto en un editor de texto ramplón porque no tengo conexión a Internet, una de la cantidad sorprendente de desventajas de hoy.

La verdad que menos mal que tengo una moral de hierro, sino muchos ya habrían mandado todo a la mierda. Bueno, tal vez exagero, pero es como si la suerte nos hubiese abandonado por hoy 😀

La calle principal de Oslo, Karl Johans gate, con el palacio real al fondo

Lo primero de todo, hoy he conocido a mis compañeros de trabajo durante el próximo año. El ambiente de trabajo parece que va a ser genial y al ser una oficina tan pequeña seguro que acabamos por conocernos todos bastante bien.

El albergue donde nos estamos alojando es un poco cutre. Entre otras cosas, se supone que tiene Internet pero al parecer no funciona por no sé qué historias, así que no podemos buscar pisos en finn.no tan bien como quisiéramos.

Hemos visitado un piso hoy para los cuatro, pero sale a unos 780 euros cada uno, más gastos adicionales de electricidad e Internet. Creemos que habrá que pagar eso aproximadamente, rondando los 750 euros, aunque busquemos pisos más pequeños para dos personas y nos separemos en dos grupos. La única pega que tiene esta casa, es que está parcialmente amueblada, aunque el propietario se ha comprometido a poner los muebles que faltan.

La cuenta en el banco noruego que hemos ido a dar de alta hoy tardará unas 6 u 8 semanas en estar operativa, no entiendo muy bien por qué. Tampoco sé muy bien para qué la he hecho, porque creo que puedo tirar con la tarjeta de Caixanova.

Intentar conseguir una tarjeta prepago para el móvil ha sido imposible también, todos los sitios a los que hemos entrado las tenían agotadas, era como una especie de maldición. Hay que añadir, que normalmente los extranjeros tenemos que hacernos un número de identificación en la policía noruega y en caso de no tenerlo, la tienda en la que compramos la tarjeta tiene que facilitarnos un formulario para rellenar y enviar a la compañía de teléfono. Aquí todo está controladísimo, es prácticamente imposible pasar inadvertido para las autoridades noruegas.

Y ya por último, no ha parado de llover en todo el día. Una lluvia constante y machacona parecidísima a la de Santander. Aunque hemos intentado desafiarla dando un paseo por la tarde para conocer Oslo, al final nos ha vencido y hemos vuelto al albergue con las orejas gachas y una chupa de las que hacen historia.

Mañana será otro día y si hay una cosa positiva es que aunque estemos a 8 grados, no hace tanto frío.

Espero que esta noche, Darth Vader no nos despierte a las tantas de la madrugada xD