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¡Hola, desconocido!

Leo en Le Soir que un grupo belga llamado Message sans nom ha puesto en marcha una campaña durante la semana del 5 al 9 de mayo, en la que por decir “hola” o “buenos días” a un desconocido puedes ganar 25 euros al momento y entrar en un sorteo de dos premios de 25.000 más. El truco está en que no sabes si la persona a la que saludas forma parte de la campaña, así que cuantos más saludos des, más posibilidades tienes de ganar.

El grupo tiene como base a varias empresas, organizaciones y medios de comunicación, tanto belgas como extranjeros. Cada año propone una campaña parecida a ésta para favorecer una sociedad más amigable y grupal en vez del individualismo que parece aumentar día tras día. Algo así como lo que inició Juan Mann con su campaña de abrazos gratis, pero más organizado.

Así que os digo a todos bonjour y os dejo con el vídeo de Free Hugs.

Seis meses de mi vida

Lieja (Liège) (I)

Hace tiempo, más de un año, dije que iba a contar más cosas sobre Lieja, la ciudad donde estuve viviendo durante 5 meses. Como no me gusta decir cosas a la ligera y más vale tarde que nunca, voy a ello.

Mi vida en Lieja comenzó a principios de diciembre del 2006, ya había estado un día de paso para hacer la presentación en la empresa en la que trabajé ese tiempo, pero apenas tuve tiempo de ver nada.

Lieja es una ciudad bastante mixta, no es para nada como Santander que sólo vive del turismo, ni como Torrelavega que vive de la industria. Tiene una mezcla genial que la hace interesantísima.

La provincia de Liège siempre ha sido una zona de industria metalúrgica, aunque con la crisis de la región valona empezó a quedarse desfasada y perder su antiguo auge. En la actualidad hay empresas de alta tecnología, que llegan a fabricar piezas para los Airbus o el Ariane V, pero también grandes pesos pesados de la industria alimentaria o de armamento ligero. Lieja es conocida por una escuela de armamento donde multitud de cazadores, policías (o asesinos a sueldo) van a aprender el manejo de armas de fuego.

Vista LiejaEn cuanto al turismo, no es una ciudad impresionante como puedan ser otras ciudades belgas de Flandes, pero posee un encanto que la hace especial. Además tiene la ventaja de estar muy cerca de los Países Bajos (sólo a 25km de Maastricht) y de Alemania (a 40km de Aachen). De hecho es una de las ciudades que hacen que las autoridades belgas se planteen legalizar la marihuana en todo el estado. A cualquier belga no le cuesta nada coger su coche o un tren, desplazarse a cualquier coffee shop de los Países Bajos y comprar toda la maría que quiera.

Tanto en Lieja, como en otras ciudades belgas, las universidades aportan muchos estudiantes a la población de la ciudad, y es que los requisitos más flexibles para entrar en ellas comparado con las de Francia, hace que los jóvenes franceses acudan a ellas en masa. Pero las universidades no acogen sólo a franceses, hay gran cantidad de Erasmus de todas partes de Europa, tanto en Gante, Lieja o las dos Lovainas. Los estudiantes dan una vida más dinámica a la ciudad, sobre todo con las fiestas de San Nicolás en el mes de diciembre, donde los estudiantes se visten con batas de laboratorio sucias y rotas, pidiendo dinero por la calle para comprar alcohol más tarde.

Continuará…

Los pitufos cumplen 50 años

Hace ya 50 años que estos simpáticos personajes nacieron de la mano del dibujante belga Peyo. Lo que empezó como un cameo en otra conocida serie de historietas como Spirou, se acabó convirtiendo en todo un éxito gracias al apoyo de los estudios Hanna-Barbera.

El término original “Schtroumpf” fue un poco complicado de traducir a los distintos idiomas, pero se hizo, y creo que en casi todos se hizo bien:

schtroumpfs – francés;
Schlümpfe – alemán;
smurfen – holandés;
puffi – italiano;
smurfs – inglés;
barrufets – catalán;
potxokiak – euskara;
hupikék törpikék – húngaro.

Aunque en húngaro creo que no estuvieron demasiado acertados con el nombre 🙂

Durante todo este año se celebrará en Europa el aniversario de los Pitufos con distintos eventos y se preve que para 2010 habrá una pelí­cula animada en 3D.

Ahora os dejo con la intro en español para recordar viejos tiempos.

Aunque yo me quedo con la versión francesa de lejos, con esa musiquita tan pegadiza…

Otra curiosidad, ha estado circulando por Internet un rumor sobre que Peyo quiso presentar la obra como una alegorí­a del comunismo con Papá Pitufo como Karl Marx, dirigiendo una sociedad igualitaria amenazada por el malvado capitalista Gárgamel. Ahora entiendo su gorro rojo… Lástima que todo haya sido desmentido por el hijo del autor.

Preparado, listo, ya

Ya estoy en Lieja totalmente asentado, con todas las cosas sacadas de la maleta y con ganas de empezar a currar, aunque pueda parecer masoca. Llevo poco tiempo aquí,así que no conozco mucho de la ciudad, pero hay algo que es distinto con respecto al resto de Bélgica: los fines de semana, se nota que es una ciudad de estudiantes… Contaré más sobre Lieja en otros posts segun la vaya conociendo más.

Ahora paso a resumir el mes anterior en Bruselas, donde estuve en un curso intensivo de francés con otros cinco españoles y una croata. A todos se nos ha pasado volando y con la sensación de que no hemos aprovechado bien el tiempo. Pero realmente sí que ha cundido, conocí Bruselas bastante bien aunque quedasen cosas por ver, viajé a ciudades de Flandes que dejan la boca abierta, resucité mi francés de entre los muertos (jamás llegué a pensar que le tuviese tan olvidado) y sobre todo, conviví con gente con la que me lo he pasado genial.

Ha sido un mes corto pero intenso, con un montón de horas al día que he aprovechado al máximo, en todo el mes que he estado en Bruselas no he dormido todo lo que he querido ni un sólo día. Y es que a las 5 de la tarde ya es noche cerrada y casi todos los comercios cierran poco después…

En cuanto al francés, a fuerza de escucharlo y verlo por todas partes, se avanza muchísimo, pero es imposible poder hablarlo porque todo el mundo habla español. Ejemplos:

Taquilla de una estación aleatoria de tren
-Yo: Bonjour, je voudrais acheter un billet pour aller à Anvers, s’il vous plaît.
-Trabajador: Son X,XX euros.

Taquilla del Museo Real de la Armada
-Yo: L’entrée est gratuite?
-Trabajador: Sí, y allí tenéis audioguías en español.

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Total, que entre eso, y que cuando caminas por la calle no haces nada más que oír a gente hablar en español por todas partes, no consigues centrarte en el idioma que quieres aprender. Ha habido días que he llegado a odiar el español, sobre todo el día que me enteré que mi supervisor en la empresa había nacido en España 🙁

Pero poco a poco y sin querer te sumerges en el idioma y te dejas llevar, lo más difícil es entender a dos belgas hablando entre ellos, van rapidísimo y unen palabras constantemente, menos mal que ya les voy cogiendo el truco…