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Ascensión al Monte Kenya VI (Conclusiones)

Si hay algo que por encima de todo formaba parte de los objetivos y conseguí con creces, fue notar el mal de altura y las sensaciones que provoca la falta de oxígeno a partir de cierta altitud. Me ha alegrado un montón haber sido capaz de notar paso a paso los cambios que se iban produciendo en mi cuerpo, desde el aire ligero entrando en mis pulmones, pasando por los pinchazos en la sien y el cansancio generalizado, hasta conocer mis límites justo antes de llegar al refugio austríaco.

Si haber hecho cumbre también fue uno de los objetivos conseguidos, más importante fue hacerlo sin aclimatar, pasando de estar al nivel del mar a 4985 msnm en unas 50 horas de diferencia, cuando se recomienda ascender aproximadamente mil metros al día si se pretende no tener problemas durante la ascensión.

La gente con la que estuve también fue todo un descubrimiento y el compañerismo que había fue una de las razones por las que casi todos conseguimos llegar más allá de nuestras posibilidades.

Espero repetir una aventura similar en el futuro, aunque con más calma y tranquilidad que en esta ocasión.

De Rositas y Margaritas – Capítulo I (El individualismo da lugar al pasotismo)

Estoy seguro que la característica que más influye en la forma de ser noruega es el individualismo. Es el punto que me parece más importante y que sin duda es, en su mayoría, el origen del resto de problématicas que contaré en la serie de postsDe Rositas y Margaritas“.

http://www.flickr.com/photos/mashafeeg/395458578/El noruego es un ser individual desde que su más tierna infancia. Se puede observar en el día a día, a los niños siendo muy independientes de sus padres. Sus progenitores dejan hacer lo que les da la real gana. Yo he llegado a ver a niños vestidos de domingo arrastrándose por jardines embarrados bajo la despreocupada y divertida mirada de sus padres. Un caso así en España se desarrollaría con la madre a grito pelado, en el que la frase “¡Me vas a desgraciar la ropa!” aparecería más de una vez. Así que los niños crecen endiosados, con una sensación de poder hacer lo que quieran sin que haya repercusiones. Sentimiento que aumenta cuando sus padres se acaban separando. Aquí la tasa de divorcio es bastante mayor que la de España por la gran independencia económica de los miembros de la pareja y sobre todo por ese individualismo casi innato.

Cuando el niño crece y va a la universidad, aún se desarraiga más de sus padres. El gobierno noruego proporciona créditos con muy bajos intereses, a pagar cuando empieces a trabajar, que ayudan a que te emancipes mientras estudias una carrera.

Total, que supongo que te conviertes en un ser al que no le afectan las cosas de tu entorno excesivamente, la gente de tu alrededor no es de interés para tí porque si hasta ahora no te han hecho falta, ¿por qué lo iban a ser en el futuro?

Ejemplos de esto mismo pueden verse todos los días. Como la gente que cruza la calle con auriculares a todo volumen sin mirar a los lados (no tiene por qué ser por un paso de peatones). Llegó a haber carteles del ayuntamiento de Oslo avisando que no era demasiado bueno para la salud.

Hay que ver lo a gusto que se queda uno ¿eh? 😀

Continuará…