Archivo de la etiqueta: gracias

Timo a la vista

El otro día recibí una carta un poco rara a mi nombre en la Oficina Comercial. Venía de España y sin remite, aunque en el sello ponía que procedía de Málaga. Con bastante intriga la abrí y encontré las dos hojas siguientes:

¿A quién pretenden engañar?

Me imagino que los timadores se dediquen a buscar direcciones en GuleSider, las páginas amarillas online de Noruega y envíen el mensajito de marras a todo quisqui. Podían molestarse un poco en comprobar que no tenga nombre español, o al menos en mejorar un poco la falsificación, porque es cutre a más no poder. ¿Habrá noruegos que piquen con esto? De todos modos, amigos de la “La Primitival Foundation Promotion”, gracias por hacerme pasar unos agradables momentos de risa incontenida.

5

Pues sí, hoy el blog cumple cinco años como muy bien indicaba Ramírez en un comentario. Cinco años muy distintos en los que el blog ha ido tomando forma, una forma pelín amorfa pero al fin y al cabo, mi forma.

Nunca pretendí que este blog lo leyese mucha gente, más bien sabía que iba a ser leído por cuatro conocidos y poco más. Sigue siendo así, aunque el aumento de visitas anima bastante a continuar.

Quiero dar las gracias a las personas que conforman las aproximadamente 3000 visitas mensuales que se dan un garbeo por este humilde lugar, por aguantarme como me aguantan. Y es que ya dije hace tiempo cual era el objetivo de todo esto…

Vuelta a casa

Vuelvo a poner un post automático, porque ahora mismo estaré en el viaje de vuelta a casa, el viaje definitivo de esta beca (Oslo-Amsterdam-Madrid-Santander), aunque seguramente no sea el último. Creo que como a todos, esta beca nos ha marcado para siempre y el resto de nuestra vida no será más que una continuación de ella.

De nuevo vuelvo a Santander, no sé por cuánto tiempo. Ha sido un año muy largo, o muy corto, según quiera mirarse. Han pasado tantas cosas. Tan distintas. Unas buenas y otras malas. Puede que exactamente igual que cuando estás en tu sitio, pero estando fuera de casa es distinto, todo se percibe y te afecta de manera diferente.

Al final el recuerdo de todo, bueno y malo, es positivo sin dudarlo por un momento. Marea un poco pensar en todo ello al mismo tiempo. Tantos viajes, aventuras, descubrimientos, visitas, gente, sentimientos. Tanta vida.

Así que a todos aquellos con los que tuve la suerte de cruzarme en el camino: ha sido un verdadero placer conoceros. Un fuerte abrazo y gracias.

Gracias, capitalismo

Gracias, capitalismo. Por ser como eres y arroparnos en tus dulces brazos durante tanto tiempo. No tengo nada más que agradecimientos hacia tí por todas las cosas buenas que nos has impuesto.

Gracias, capitalismo. Por un estilo de vida egoísta en el que el “yo” es lo importante. Un “yo” que no tenga remordimientos a la hora de consumir por consumir, aunque sean cosas que no se necesiten, pero que nos has dicho que con ellas seremos más felices. Y lo somos. Te seguiremos haciendo caso sin dudar, porque al fin y al cabo, ¿cuándo nos has fallado?

Gracias, capitalismo. Tú tienes la verdad absoluta. Todo el mundo te venera porque eres el sistema menos malo según se comenta. Jamás se me ocurriría contrariarte, ¿cómo podría ir a contracorriente de tanta gente que te apoya en el planeta?

Gracias, capitalismo. Por haber hecho de nosotros la que dicen es la generación mejor preparada de cuantas ha parido España. Una lástima que nada más empezar en el mercado laboral hayamos tenido que vérnoslas con contratos basura, sueldos de risa y la generación de jefes más incompetentes que se haya visto jamás. Pero tú no has tenido nada que ver con ésto, ¿no?

Gracias, capitalismo. Por permitirnos conocer mundo al no darnos oportunidades decentes en nuestros lugares de origen. Menos mal que estabas tú ahí para que no nos estancásemos cerca de nuestras familias y amigos.

Gracias, capitalismo. Porque ahora la crisis nos dará la oportunidad de avanzar profesionalmente. Eso sí, tendremos que ser pacientes durante algunos meses hasta que las aguas vuelvan a su cauce y mientras tanto, permitir el todo-vale para salvar a las empresas de la bancarrota.